El diario escrito es una práctica muy curiosa. Es una obra
literaria de un autor para un único lector: él mismo. Es una liberación, una
manera de exteriorizar sentimientos, de desahogarse o simplemente analizar
experiencias vividas para reflexionar sobre ellas.
Se trata de una obra íntima, una obra en la que escribir libremente cualquier
aspecto personal que jamás se le contaría a otra persona. De hecho, algunos diarios
disponen de cerradura para evitar que otros lectores puedan acceder a los
escritos íntimos que este contenga.