martes, 14 de abril de 2015

PERDIENDO EL NORTE

TRAILER "PERDIENDO EL NORTE"




Hugo (Yon González) y Braulio (Julián López) son dos jóvenes que han dedicado buena parte de su vida a formarse pero que, por culpa de la crisis, no tienen ni futuro ni trabajo en España. Un día ven en la televisión un programa "Españoles por el mundo" que habla de lo bien que les va a los españoles en Alemania y deciden irse allí, para probar suerte. Sin embargo, no tardarán en descubrir que la realidad laboral en Alemania es muy distinta de la que imaginaban.

En esta página http://perdiendoelnorte.es/ podéis encontrar todo lo que queráis saber de la película, de los actores, de lo que piensan ellos. En ella describen a todos los personajes, al equipo técnico, etc.

Perdiendo el norte es una película cómica que trata de ironizar todos los temas actuales de hoy en día como es la crisis o la emigración, pero lo hace de una manera muy poco consistente y superficial que al final acaba dando más pena que risa.

La aparición de José Sacristán tiene mucha lógica porque su personaje sirve como homenaje a todos aquellos españoles que en los años sesenta tuvieron que ir a Alemania (como el mismo nos enseñó en Vente a Alemania, Pepe) y porque su subtrama le da un toque melancólico a la película. Hemos recopilado un par de videos haciendo mención a "Españoles alrededor del mundo" donde podemos ver a José Sacristán haciendo su papel Andrés y explicándonos cuál es el motivo por el que está en Alemania, donde nos cuentan datos actuales de ella. En el otro, aparece Julián López, haciendo de Braulio, donde nos cuenta porqué se tuvo que ir a Alemania y su vida allí.

Con solo tres semanas en taquilla, la película producida por Atresmedia cine sube hasta el millón y medio, un 5% más que la semana pasada, lo que hace un 16% en total.



La película parte de la triste realidad que vivimos hoy día en la que los jóvenes estudiantes no pueden conseguirse un futuro laboral en este país por muchos estudios que tengan, lo que les obliga a coger sus tres carreras y sus dos máster y emigrar en busca de otro país donde sí les valoren.

Estos jóvenes son representados en la película por Hugo y Braulio, un estudiante con dos carreras y un máster y un estudiante de ciencias al que le cortan las becas de investigación, los cuales deciden ir a Alemania en busca de las oportunidades que no se les brinda aquí.

Allí conocen a Andrés, quien también llegó de España en los años sesenta. Y cuarenta y tantos años después ve, con perplejidad e ironía, cómo la generación mejor preparada de la historia de España se ve obligada a hacer lo mismo que la suya, la del hambre y el subdesarrollo. Emigrar. Mientras que Hugo y Braulio representan a los emigrantes españoles actuales, Andrés representa a los emigrantes españoles de los años sesenta que se fueron huyendo de la miseria económica y moral en la que andaba sumida España, como tantos otros españoles.


“Quien olvida su historia está condenado a repetirla”
José Sacristán en Perdiendo el norte


EMIGRACIÓN AÑOS 50/60

Nuestro país en las décadas de los 50 y los 60 sufrió grandes flujos migratorios, similares a los que a día de hoy estamos viviendo. Desde 1959 hasta 1973 más de 1 millón de españoles salieron del país en busca de trabajo en diferentes países del continente europeo, centrándose en los países más industrializados como Alemania, Francia y Suiza, que demandaban mano de obra para mantener su expansión.

Esta situación provoco que el Instituto Español de Emigración firmara una serie de acuerdos laborales con los diferentes países receptores para facilitar la contratación de la mano de obra española centrándose en enviar trabajadores poco cualificados de las zonas de España con mayor tasa de desempleo.

Sin embargo la lentitud de este proceso provocó que los países receptores permitieran la entrada de inmigrantes ilegales regulando su situación una vez allí.
Según datos de la UGT, en torno al 50% de emigrantes cruzaban las fronteras sin contrato de trabajo. Estos contratos provocaban el retorno de miles de españoles porque no les renovaban el contrato y no tenían trabajo.

Cabe destacar que en aquella época los países receptores demandaban trabajadores no cualificados para desempeñar las labores más duras y ofrecían contratos de un año a los trabajadores españoles, a diferencia de la actualidad, donde los países receptores demandan trabajadores mas cualificados.


¡VENTE A ALEMANIA MOZO!


Quizás nosotros no nos demos cuenta, pero, cuando nuestros padres y nuestros abuelos salgan del cine saldrán con la sensación de “yo ya he visto esta película”. La película se llamaba «Vente a Alemania, Pepe» (1971, Pedro Lazaga) y poco tiene que envidiar a esta versión actualizada.  El tema central es el mismo en ambos films: dos jóvenes españoles, Hugo (Yon González) y Braulio (Julián López) se convencen de que la solución a sus problemas laborales es emigrar a Alemania, imbuidos por el éxito que un compatriota (Arturo Valls) muestra en un programa tipo “Españoles por el mundo”.

En «Vente a Alemania, Pepe» los protagonistas no estaban tan cualificados y no tenían las facilidades que nos ofrecen las Redes Sociales para comunicarse con sus seres queridos.  En esta otra comedia Angelino (José Sacristán) convencía sin quererlo a Pepe (Alfredo Landa) de las bondades de emigrar a Alemania al llegar al pueblo (uno cualquiera de los de las películas españolas de siempre) en un flamante Mercedes.

Esto de inmigrar a Alemania ya lo vivieron nuestros padres y nuestros abuelos, y aunque nos lo tomemos a cachondeo, no deja de ser una tragedia que se balancea sobre varios factores determinantes. Aunque estamos ante una comedia que sigue las directrices de Ocho apellidos vacos o Que se mueran los feos, su mensaje está cargado de sátira y crítica; desde la sátira impregnada en los programas al estilo “Españoles por el mundo”, pasando por la caracterización de la corrupción y la implantación de los recortes en educación e investigación.

Nacho G. Velilla enmascara con risas –en ocasiones forzadas– temas tan delicados como el de los desahucios, el trato a los inmigrantes desde dos perspectivas diferentes (los inmigrantes que vienen a nuestro país o nuestra propia posición como inmigrantes), el despilfarro económico que hemos acusado, la crisis financiera, el poder de A. Merkel dentro de las decisiones económicas de la Unión Europea, la pobreza, el tema de “aparentar” que tanto nos ha escocido, la mentira, la presumible excelente cualificación de nuestros jóvenes, etc…

Las referencias de Perdiendo el norte a «Vente a Alemania, Pepe» son evidentes, incluso en los momentos más emocionantes de la película cuando aparece en pantalla José Sacristán (Andrés), son muy parecidos a los que apreciamos en «Vente a Alemania, Pepe» cuando sale a escena Antonio Ferrandis, un anciano gruñón e incomprensivo cuyos sentimientos afloran al recordar lo que dejó en la patria que lo vio nacer.  




Emigración en la época actual.


A día de hoy y como bien es sabido, por diversos factores que afectan a las perspectivas de futuro de los jóvenes, mucho se ven en cierto modo obligados a irse de España, a otros países de Europa o incluso a cruzar océanos en busca de un futuro mejor, un fenómeno que ha estado incrementando de forma notoria en los últimos años desde que empezó la fuerte crisis económica que azota el país.
La corrupción política, la inflación, la mala gestión de los recursos económicos entre otras cosas, han hecho que se desatase una crisis económica y social que ha afectado a todos los sectores y a todos los niveles a los distintos ámbitos laborales. 

Los profesionales se ven amenazados por la falta de trabajo, y el escaso trabajo que hay no ofrece muchas posibilidades. Los contratos cada vez ofrecen una condiciones más precarias, los salarios no cubren apenas las necesidades que la vida diaria demanda, los precios de los productos cotidianos suben, las prestaciones bajan…En general se ofrece una visión bastante pesimista de la realidad actual en la que vivimos.


Diversos y recientes estudios estadísticos han revelado que los jóvenes de hoy, se sienten claramente desmotivados acerca de su futuro próximo y muchos futuros profesionales aun en formación, o incluso profesionales ya formados, temen no encontrar un puesto de trabajo acorde a lo que ellos han estudiado. Es por ello que muchos ponen la mira en otros países europeos que parecen tener mejores perspectivas de futuro y desarrollo económico y profesional. Países como Reino Unido o Alemania son los que sin embargo, parecen mantenerse en mejores condiciones y mostrar en líneas generales una visión mucho más positiva en cuanto a oportunidades laborales se refiere. También es cierto que sus economías frente a la de España y otros países como Italia, marchan mucho mejor y eso se ve reflejado en que sus porcentajes de desempleo son mucho menores en comparación con las que aquí se perciben.
En estas condiciones, muchos jóvenes o bien alargan sus estudios al no encontrar un trabajo al dar término a sus estudios, o bien se plantean ir al extranjero en busca de otras oportunidades de trabajo.

También, se ha visto que muchos jóvenes buscan emprender sus propios negocios como una forma de autoempleo para hacer frente a desempleo y el paro, convirtiendo a España en uno de los países más emprendedores, aunque sea de forma un tanto forzosa ya que esto se debe más a las malas perspectivas de trabajo.

Por último no podíamos marcharnos sin dejaros un tema que refleja todo esto, un temazo en toda regla:





REFERENCIAS


Pinguirina (2015). Paperblog. Recuperado el 15 de Abril de 2015 de, http://es.paperblog.com/perdiendo-el-norte-nacho-g-velilla-2015-3103434/

http://elblogdegarcigomez.blogspot.com.es/2015/03/perdiendo-el-norte-la-lagrima-tras-la.html

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