miércoles, 15 de abril de 2015

Oportunidad versus Proyecto


Insostenibilidad de las Tics: Influencia socio-política de las oposiciones conceptuales.




A día de hoy es innegable que internet y las Tics están cambiando el mundo. Como en otros momentos de la historia, la llegada de un nuevo medio de comunicación ha afectado a la forma en la que ven el mundo las personas y, por lo tanto, a su forma de afrontar la vida. Este tipo de transformaciones suelen reinventar en mayor o menor medida todos los ámbitos concernientes al ser humano; ya sea el sistema de organización política, el imaginario cultural de ciertos sectores de la sociedad o la organización espacial de las viviendas. Por ello no es de extrañar que actualmente las Tics estén abriendo la puerta a una nueva concepción del mundo que está acabando con toda la tradición anterior y que, debido a esto, estén además creando un ambiente de insostenibilidad debido a la adaptación a los nuevos parámetros creados por internet. La base de esta insostenibilidad se encuentra en las características únicas que muestra este nuevo medio, unas propiedades que han conseguido acabar con toda la concepción ilustrada humanista por la que se ha regido la humanidad desde el siglo XVIII. Las características que han hecho la red un medio tan trascendental en la historia del ser humano son la conexión global, la capacidad interactiva, la capacidad de englobar todos los medios anteriores y la velocidad de transmisión instantánea.

Es debido a la última característica mencionada, la instantaneidad, que ha surgido una de las muchas antítesis entre la antigua forma de pensar antes mencionada y la actual, conformando la situación de insostenibilidad actual. Esta oposición es la existente entre la oportunidad y el proyecto. La velocidad con la que se pasa la información y el carácter atemporal de esta ha hecho que esta característica acabe por imponerse como un valor en sí mismo, provocando que la información sea consumida rápidamente, sin dejar tiempo para la reflexión, y sea sustituida por otra información más "al instante". Esto ha provocado que comience a imponerse la lógica de la oportunidad, en la que el pensamiento y el aprendizaje no dejan cabida a pérdidas de tiempo innecesarias y en la que las tecnologías apoyan la actuación basada en el ensayo y el error. Un claro ejemplo de este nuevo fenómeno estaría en la forma en la que la gente joven de la actualidad se enfrenta al aprendizaje de un nuevo programa informático o una nueva aplicación. En este tipo de casos la experiencia se consigue a través de la prueba directa del programa en cuestión, sin pararse a leer antes el manual de instrucciones, es decir, sin parar a plantearse un proyecto con el que afrontar la problemática. Además, muchos programas informáticos suelen tener controles bastante intuitivos que suelen incentivar este tipo de comportamiento.

El motivo de la proliferación de esta forma de pensar ha sido totalmente determinado por la construcción “anti-mecánica” de las nuevas tecnologías. Siguiendo con el ejemplo de las aplicaciones utilizadas por jóvenes, se podría ver como los programas informáticos no se suelen estropear al usarse sin conocimiento sobre él y, lo que es más importante, no suelen tener una reparación costosa en caso de fallar por su utilización inexperta. En estos casos basta con reiniciar el programa, apagar el ordenador o volver a instalar el programa para solucionar el problema. Este tipo de actuación buscando la oportunidad del momento ha acabado por depreciar el valor del conocimiento específico sobre los aspectos técnicos así como el proyecto necesario para aprenderlos. Otro ejemplo se encontraría en el mundo profesional, dentro de los medios de comunicación, ya que antiguamente se valoraban más los conocimientos mecánicos y técnicos a la hora de contratar a alguien ya que se necesitaban para realizar los proyectos previos a la utilización de la maquinaria pertinente (como los pasos necesarios para llegar a hacer una buena fotografía antiguamente). Actualmente, los nuevos programas informáticos han agilizado estos procesos hasta el punto en el que esos conocimientos técnicos se han vuelto innecesarios (cámaras digitales).

Además, este nuevo esquema mental no solo se ve reflejado en la relación de las personas con los medios de comunicación y las tecnologías, sino que se ve reflejado en otros ámbitos de la vida (como ya se ha comentado más arriba). Por ello la idea de oportunidad ha acabado creando una forma de pensar centrada en el presente, ignorando las consecuencias futuras a largo plazo. Esta tendencia (designada como modernidad líquida por Zygmunt Bauman, 1999) ha terminado por cambiar factores como la política, donde ya poco importa contradecir los principio del partido o incluso lo dicho anteriormente mientras se aproveche la oportunidad de aplastar a la oposición; la distribución urbana, donde poco importan las consecuencias futuras mientras se tenga la oportunidad de construir una nueva y beneficiosa urbanización; el mundo laboral, donde los jóvenes no tiene la intención de trabajar toda la vida en la misma empresa; la vivienda, donde el numero de alquileres va en aumento cada año; o incluso la pareja, donde las relaciones conyugales no duran toda la vida y aumentan el número de divorcios y matrimonios.

Todo esto muestra hasta qué punto ha llegado internet a influenciar el devenir del mundo y como ha cambiado nuestra forma de actuar y pensar. A pesar de esto, estos cambios no deben de verse como negativos simplemente porque estén teniendo ciertas consecuencias negativas en la actualidad. Esto es debido a que la adaptación de las Tics aun no es total. Actualmente estamos viviendo una época de transición, de convergencia mediática (Henry Jenkins, 2006), donde nos cuesta aceptar los nuevos cambios, donde internet todavía no es una realidad totalmente global (brecha digital) y donde aun no se han conseguido adaptar las nuevas características de internet a un modelo 100% sostenible.



Referencias


Goycoolea, R. (2007). Insostenibilidad del hacer político y el espacio público tradicional en la sociedad de la información. Madrid, España: Real Sociedad Geográfica.
Bauman, Z. (1999). Modernidad Líquida. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
Jenkins, H. (2006). Convergence Culture: Where Old and New Media Collide. New York: New York University Press.

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